No os quiero hablar sino escupir azufre incandescente,

no os quiero acariciar sino arrancaros con rabia la piel,

no os quiero besar sino llagaros,

no os quiero sonreír sino enloqueceros,

no os quiero convencer sino esclavizaros.

No os quiero aclarar nada,

comeos vuestra reputación en la ignorancia.

Cristo dijo que no había venido a traer la paz,

yo os digo que no he venido a arrebataros la fé,

por mí como si os la tragáis disuelta en semen.

Ya no quiero cambiar el mundo,

reto al mundo a que intente cambiarme a mí.

g.bruno, Montijo, solsticio 2009- 2010

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