Era tarde y sonreí como el bamboleo de un incensario,

era tarde y destroné el pensamiento puro con una recopilación de edictos,

era tarde y parecía mutilarme, más en realidad amaba.

.

Leía despierto sobre el lecho una octavilla revolucionaria,

leía y dormitaba, y por breves momentos me moría,

leía sin querer saber ni deleitarme, sin poder creer ni conformarme.

.

Intenté animar tu rostro de melocotón con mis caricias de centauro,

pero me volviste la espalda,

pero me volviste la vida.

.

Intuí recelo en tu voz de esencia de trementina

bajo las aguas del río Lozoya,

y descubrí finos vellos de aluminio bajo tu almohada,

como los finos besos de la primera confusión.

.

Hablar no siempre es fácil, requiere tiempo, cordura y buen timbre,

pero al escribir, la lava fluye sin reflexión ni certidumbre,

al forjar lunas los elefantes se tiñen de sangre.

.

Intenté humedecer tu afrutado rostro de terciopelo

con mis besos de centauro,

pero ardiste con el filo de tu espada,

pero cicatrizaste con la luz cenital de tu herida.

.

Corrió la voz de que quería humillar el silencio

mas hice estallar una nueva guerra,

corrieron ríos de miedo y cólera entre la apática muchedumbre,

corrieron libres los sentidos

en frenética competición de libertades amarradas.

.

Nunca quisimos comprender el pasado,

pero nos ahogamos  juntos en un pozo de pasos infinitos,

y descubrimos que el planeta tenía profundos agujeros por donde huir

como rocío.

.

Era el amor que se vestía, se desnudaba, se abría con bisturís,

y enamoraba al navegante, al constructor y al abuelo,

y quemaba versos, y sembraba palabras en el desierto.

.

g.bruno 04

Este poema forma parte del poemario recopilatorio “Una flor descalza”, editado artesanalmente y distribuido durante la exposición “Menú/ Homenaje a Mario Henrique Leiría” con obras de Juan Carlos Valera, en la librería alfarrabista de Miguel de Carvalho, Coimbra (Portugal), en septiembre de 2006

Fue recitado por Manolo, a la orilla del río Mondego mientras se botaban barcos de papel elaborados con los textos poéticos de Mario Henrique Leiría.

Anuncios