ABRAZO (y beso)

Con toda mi fuerza le estreché entre mis fornidos brazos,

con pasión de grilletes, seguridad de candados,

con admiración e ímpetu de huracán, de tornado,

con ríos de lava y calor de amapolas,

con la luz cegadora de un arrozal en verano,

con deseo de vida, de sangre, de eclosión,

con respeto de biblioteca, de libro escrito en mis rudas manos.

.

Con toda mi fuerza le estreché entre mis fornidos brazos,

y en un silencio pude oir crujir sus costillas

clavando astillas en sus agotados pulmones,

dificultando, aprisionando su respiración.

Sus tiernos ojos me miraron ensangrentados,

sus labios eran dos lunas.

.

Le estreché con más fuerza, si cabe,

entre mis brazos de fuego,

y le ahogué en un beso interminable,

un beso húmedo como el mar,

un beso cálido en invierno.

g.bruno, úbeda 2010

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