LOS PUTREFACTOS de ANDRÉS GARCÍA IBÁÑEZ

Durante el puente de la Constitución 2010, visité junto a los amigos de Almería la FUNDACIÓN MUSEO CASA IBÁÑEZ, y mi amiga me regaló el catálogo. Es una pintura con una intensa carga poética.

He extraído algunas notas de JUAN JOSÉ CEBA sobre el origen y significado de la obra de IBÁÑEZ.

“ORIGEN DE LOS PUTREFACTOS: DE VALDÉS LEAL A LA GENERACIÓN DE LA SEGUNDA REPÚBLICA.

Para desvelar las intenciones del pintor, sus planteamientos éticos y estéticos, hemos de indagar en la agitada historia española y, de manera especial, en tres momentos claves de su expresión artística: el Barroco andaluz, el grupo de escritores de la llamada Generación del 98 –muy especialmente en las obras vigentes y admirables de Miguel de Unamuno y Antonio Machado- y en el círculo de poetas y artistas de la Segunda República, etiquetados de manera inapropiada y difusa como Generación del 27, sobre todo en Federico García Lorca, Salvador Dalí y Luís Buñuel –amigos en la Residencia de Estudiantes de Madrid- quienes, junto con su compañero Pepín Bello, son los grandes impulsores y difusores de “los putrefactos”.

El término putrefacto –adjetivo que significa podrido, corrompido- y empleado para designar lo caduco y hediondo de la realidad artística y social española, surge en un país con una presencia obsesiva de la muerte, en cuanto a los planteamientos estéticos, las tradiciones religiosas y el posible culto y pervivencia del mitraísmo en la fiesta de los toros. Quien acuda a la iglesia de San Clemente, en Roma, podrá ver en uno de sus estratos arqueológicos los restos de un templo dedicado al dios Mitra. Los iniciados aguardaban en bancos de piedra, en un piso inferior, el sacrificio ritual de un toro, que se celebraba en la planta superior, cuya lluvia de sangre caía por unas aberturas sobre los fieles. Así, ungidos, entraban a formar parte de los adeptos de Mitra”.

(página 10)

“LORCA Y DALÍ, IMPULSORES CRÍTICOS DE “LOS PUTREFACTOS”.

Santos Torroella liga el impulso inicial de “los putrefactos” al filósofo Ortega y Gasset…

Para algunos, fue el dramaturgo Federico García Lorca quien comenzó a utilizar el término “putrefacto”…

Francisco, hermano del dramaturgo, en el hermoso e intenso libro Federico y su mundo, aclara: El término putrefacto designaba más especialmente al conservador en el arte, aunque se extendiera al reaccionario en cualquier sentido, al mezquino, al pedante, al aburrido…”

(página 19)

“El hispanista Ian Gibson atribuye al pintor Salvador Dalí el uso del término…

Bello (Pepín) y Buñuel, ambos procedentes de tierras aragonesas –el ámbito originario del genial y profético Francisco de Goya- añadieron a la palabra combativa “putrefacto”, unas voces propias de su tierra –carnuzo o carnús-, equivalentes a carroña, de donde pasarían a una imagen crítica, surreal, de gran carga simbólica, explosiva y de una fuerza contundente: los burros podridos”.

(página 20)

“CUTREZ Y PUTREFACCIÓN COMO SINÓNIMOS.

Cutrez no es siempre putrefacción, pero con relativa frecuencia vienen a ser sinónimos. Están emparentadas con la corrosión, imagen del alma descompuesta y devorada por los malos vientos. Cuando se vacía de inquietudes artísticas y espirituales, e impide que la sociedad aspire a lo más noble y creativo. Cuando es actitud o convicción perversa de la expansión del odio y de su maquinaria a pleno rendimiento, aniquilación de la humanidad, tal y como hizo el nazismo en Auschwitz o Treblinka, donde mataban a cinco mil inocentes en tres horas, cada día; o en Hamburgo, donde mataron, gaseándolos, a cerca de 30.000 niños alemanes minusválidos en su programa de eutanasia, según declaraciones de la periodista Gitta Sereny. Contra ese grado absoluto de putrefacción, contra esa fe ciega en los perseguidores miserables, el artista, y cualquier persona, desde el fondo de nuestro humanismo, estamos llamados a mostrar, a denunciar, a comprometernos con las criaturas del dolor y el sufrimiento y con el giro decisivo hacia la luz t el espíritu pacificador”.

(página 38)

Quiero aclarar que el término “eutanasia”, en la actualidad social, política y legislativa, no tiene nada que ver con el asesinato. Actualmente designa a la actitud del ser humano que, para evitar sufrimientos de por vida, decide acabar con su vida, ya sea renunciando a cualquier tipo de tratamiento de vida artificial, ya sea administrándose alguna sustancia letal. Si, por razones de inmovilidad, pide ayuda a otra persona, la decisión es siempre de la persona que va morir.

Nunca se trata de quitarles la vida a otras personas que nos resulten incómodas o inútiles como en el caso de Hamburgo.

Yo considero también putrefactos a quienes se oponen a este acto humanitario y humanista del Derecho a una muerte digna.

El ensayista hace un repaso por las obras de  IBÁÑEZ, yo solo voy a destacar dos:

“LA CREACIÓN DE DIOS”, por su carácter anticlerical y humanista. No fue ningún ser subrehumano quien creó al hombre, sino el hombre quien ha creado a los dioses de todas las culturas.

“En La creación de Dios asistimos al momento solemne en que, el hombre, desnudo y despojado de todo, como corresponde a un acto originario y primigenio, procede a la creación del dios anciano (el viejo dios de occidente, como le llama Nietzsche) –que flota o levita-, hecho a imagen y semejanza de la figura adánica del hombre que lo inventa. Desde ese mismo instante, el ángel Ebha –de bellísimos tonos negros, actuales, modernos- ofrece la manzana turbadora del pecado, y hace su irrupción –amenazante, con la tabla de los mandamientos y prohibiciones en las manos- el clérigo desaforado, grotesco, desencajado, esperpéntico y expresionista, con ojos desorbitados y dentadura enorme. El símbolo de la dulce seducción y el placer se opone (o se complementa) con la imagen furiosa y represora”

(página 56)

“EL FICHAJE”, porque el mundo del futbol de élite, es uno de los nuevos dioses actuales y parece que muy pocos artistas y/o pensadores se atreven a denunciar la putrefacción de conlleva y a la que nos arrastra a toda la sociedad.

“Dedica siete de sus obras al mundo del futbol, donde deja al descubierto “la incultura, el primitivismo, el lujo y la mafia. Son los nuevos ídolos del culto. Significan la derrota de la inteligencia, la regresión y una forma de primitivismo”. Ha pintado a “pitecántropos divinizados, (…) que representan el concepto de vida- fashion, estéril y decadente”

Las variaciones sobre los simios del balón, atolondrados, embrutecidos, de grandes ojos recelosos, de hombros cargados, brazos colgantes y grandes manos, es una de sys exploraciones caricaturescas y punzantes más a agudas, con fuerza expresiva y muy interesantes en cuanto al uso del color –fondos apenas manchados y, en especial, la valoración de los grises y blancos (casi monocromos) y los negros-. Bestezuelas a imagen y semejanza de directivos y jefes del clan, satirizados con corrosiva ironía y extrema comicidad”

(página 66)

Recomiendo que hagáis un viaje a OLULA DEL RIO, para ver la Fundación Museo Casa Ibáñez, merece la pena.

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