WEST PIER

En mi primera visita a Brighton hace 6 años, me impresionaron principalmente dos monumentos, el Royal Pavilion y el West Pier.

En su momento hice fotos con la máquina manual y las fotos se perdieron, ahora lo he fotografiado con la digital.

He discutido con mi acompañante sobre el carácter artístico de estos restos de arqueología industrial.

Se trata de una instalación natural, podríamos llamarla “Installation ready made” o “Installation trouvé”, formada por los restos del Pier en medio del mar y un conjunto de columnas que desde el paseo marítimo y alineadas en la playa se adentran en el agua.

La labor escultórica del fuego inicial ha sido perfeccionada por el trabajo del agua, las sales marinas, las mareas, el oleaje, el viento (que sopla a menudo), el frío, el calor (aunque éste aquí es escaso), el tiempo, la vida de pequeños microorganismos que le otorgan colorido.

Y por supuesto el azar.

Discutimos sobre si el óxido es arte. En realidad los óxidos, tanto naturales como manipulados artificialmente por diferentes artistas han sido la base del arte desde las primeras pinturas rupestres hasta las grandes obras contemporáneas de nombres como Joseph Beuys o Tapies.

Creo que tras casi un siglo desde las primeras obras dadaístas y surrealistas de Marcel Duchamp no habrá que insistir en el carácter artístico, poético y personal del “ready made”, el “object trouvé” y el azar objetivo.

Y desde luego la fotografía está hoy en día considerada una de las bellas artes, una de las que permiten una mirada más poética, personal (a veces única, aunque esto tampoco lo considero tan necesario), liberadora y humanista.

Humanista porque expresa los valores humanos y no solo técnicos o artesanos del fotógrafo. El hecho de ver belleza en la columna oxidada, de ver historia en el resto arqueológico, de ver futuro en la plasmación fotográfica de unos objetos que tal vez algún día podrían ser retirados y desaparecer, el hecho animista de otorgar a las fuerzas de la naturaleza capacidades humanas (escultóricas), y respetar y valorar estas capacidades entendiendo que los seres humanos formamos parte inseparable de la naturaleza, que somos naturaleza.

Mi acompañante consideraba que solo había belleza en el arte del siglo XIX y anteriores, para mí es como entender que en nuestro tiempo no hay arte, y para mí, sin arte no hay tiempo, no hay cultura, no hay vida. El arte anterior sería bello para quienes vivieron un tiempo anterior, pero en nuestro tiempo hay que fomentar el arte actual. Porque ningún tiempo pasado es mejor, porque ya no es. Al menos para quienes no lo vivimos. Vida, tiempo y arte deben ir de la mano hacia el futuro. Para mí, cualquier tiempo futuro será mejor, o no será.

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