En Úbeda, enero del 14

úbeda

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Mientras se desvela el invierno

tras un largo viaje en silencio de lluvia

me tumbo a esperar esa luz incandescente

que nunca inundará mis gargantas.

calva 1

Cerrando los párpados abro manos de labranza

a unas sienes de vino, calvas de almete doradas e irreales,

en un paraíso de ancianos con ojos de sal.

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Siento, sin sentir, la saliva de sus labios besando mi cuello,

sus dedos agrietados rastrillando mi pecho.

Escucho, sin oír, sus brumosas voces de hierba sin palabras,

y busco al alba sus túneles de abrigo, dolor y calma.

luz

Mientras se desvela el invierno

en un paraíso de viejos con corazones de plata,

me tumbo a esperar que el tiempo

desplace complacido las nubes del etéreo deseo

arrastrando tras ellas esa luz incandescente

que nunca inundará mis gargantas.

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g.bruno 14

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