UN LECTOR LLAMADO FEDERICO GARCÍA LORCA

un lector llamadoAl finalizar el curso, algunos alumnos me regalaron libros. Uno me regaló LA NUEVA EDUCACIÓN, del que ya escribí una reseña:

https://yavoyalcole.wordpress.com/2016/07/13/la-nueva-educacion/

Otro alumno me regaló UN LECTOR LLAMADO FEDERICO GARCÍA LORCA, de Luís García Montero, que he estado leyendo durante mi estancia en Úbeda (Jaén)

Un tercero me regaló EL LIBRO DE LAS PEQUEÑAS REVOLUCIONES de Elsa Punset, del que voy leyendo pequeños capítulos/ rutinas para ir aprendiendo a mejorar mi día a día.

De Luís García Montero ya había leído su POESÍA COMPLETA editada por Tusquets, que en el Día del Libro de 2015 me había regalado mi amiga invisible en el juego que realizamos entre el profesorado de mi colegio. Como poeta me parece fascinante, pero he de decir que como ensayista no me parece especialmente brillante.

Aún así  voy a destacar lo que más me ha gustado del libro:

Sobre todo me han gustado las citas a versos o sentencias del propio Lorca, así como de otros autores relacionados con la vida de Lorca.

AUTORRETRATO

AUTORRETRATOEste autorretrato, donde lejos de presentarse de forma pretenciosa, compara su vocación poética de manera equidistante entre defectos y virtudes:

“Yo he nacido poeta y artista, como el que nace cojo, como el que nace ciego, como el que nace guapo” (pág 62)

MEMORIA HISTÓRICA

GALLEGO BURÍNDestaco un párrafo importante para entender la Memoria Histórica, para entender la naturaleza de la República y de quienes conspiraron contra ella:

“Las distancias políticas entre García Lorca y Gallego Burín, muy poco después alcalde franquista de la ciudad, eran ya abismales a la altura de 1936. La reivindicación de la cultura árabe que hizo el poeta en su entrevista con Bagaria y su denuncia de la burguesía granadina tuvo como telón de fondo la repulsa de un dogmatismo católico e imperial que se estaba preparando para legitimar el golpe de Estado” (pág 63)

Evidentemente a Lorca no le asesinaron solo por ser homosexual, sino sobre todo por ser culto y librepensador. Al nacionalcatolicismo fascista no le interesaba que las españolas y los españoles fuéramos cultos, era necesario mantener un pueblo desinformado y alienado para que ochenta años después sus descendientes se mantuvieran en el gobierno y en las principales instituciones del Estado. Lo que algunos hoy en día llaman “casta”, pero yo no me refiero a quienes recientemente han adquirido privilegios, sino a quienes los heredaron de sus abuelos vía escuela nacionalcatólica y represión política.

PATRIOTISMO

CIDRelacionado con la ideología destaco este párrafo citado de Lorca, titulado “Patriotismo”:

“El patriotismo es uno de los grandes crímenes de la humanidad porque de sus senos podridos por el mal surgen los monstruos de la guerra. Por el patriotismo los hombres han caído en las negruras de la muerte. Las banderas son los símbolos de la oscuridad y de la negación de Dios” Estas afirmaciones significaban alejarse para siempre de la mitología nacionalista española, con el Cid, los reyes y la Inquisición por medio” (pág 96-97)

Justo la mitología que durante cuarenta años nos estuvieron inculcando en las escuelas franquistas desideologizadoras, militaristas y analfabetizadoras (esta palabra no está en el diccionario). Afortunadamente, como alguien me dijo una vez “el alumnado aprende a pesar de los maestros”

FEDERICA NO ERA TONTA

federica-no-era-tontaSe hace una referencia a la biografía escrita por Ian Gibson donde al entrevistar a José Rodríguez Contreras, éste recordaba que  “hubo incluso quien le pusiera el apodo de Federica por afeminado” (pág 66)

Esto me ha recordado el libro de Eugenio Granell “Federica no era tonta”, publicado en 1993 (yo conocí a Eugenio en 1990). Un libro de relatos surrealistas cuyo título algunos han relacionado con la actividad anarcosindicalista de Federica Montseny, pero otros hemos relacionado con Lorca, o tambien con Lorca. Federica/o no se limitó a escribir lirismos sino que también tuvo una formación cultural y política muy importante y ayudó al proyecto de alfabetización de la II República llevando su teatro “La Barraca” a las plazas de aldeas recónditas de nuestra geografía. Federica/o sabía la inmensa importancia de la cultura y la educación, y conocía las vanguardias europeas, el dadaísmo y el surrealismo; y sabía que había sectores involucionistas que quería hacer fracasar este proyecto. No era tonta, estaba comprometida/o con el futuro de nuestro Estado. Y el futuro se le ha reconocido y agradecido. Tal vez no lo suficiente.

LA POESÍA

IMPRESIONESComentando el poemario de Lorca “Impresiones y paisajes”, cita este frase del prólogo:

“La poesía- escribe- existe en todas las cosas, en lo feo, en lo hermoso, en lo repugnante; lo difícil es saberla descubrir, despertar los lagos profundos del alma” (pág 106)

Hablando de la lectura de Shakespeare:

“Esa es la tragedia que pone en duda la existencia convencional de un mundo cerrado por Dios, esa es la inquietud de la poesía que desestabiliza las lecciones tradicionales de la religión y la sociedad. Y ese es el demonio de Shakespeare, autor que desde el primer día se hace presente en la obra de Lorca. El reto asumido por el joven poeta tiene repercusiones profundas. Poner en duda la identidad cerrada significa abrir espacios de libertad, una lógica desde la que oponerse a las convenciones y a la represión” (pág 119)

Como ya he comentado anteriormente, Lorca no era solo lirismo, su poesía contiene protesta, defensa de los derechos de las minorías, posicionamiento ideológico… a veces es repugnante publicar el maltrato, el hambre, la homofobia, la violencia… pero esto es la poesía. Lo opuesto a los engendros patrióticos y líricos de José Mª Pemán (por ejemplo) que nos enseñaron en las escuelas.

SURREALISMO

autorretrato-poeta-nyLa relación de Lorca con el surrealismo está muy documentada en múltiples biografías y artículos. “Poeta en Nueva York” y “El público”, están plenos de imágenes, alegorías, denuncias y referencias surrealistas. La amistad de Lorca con Buñuel y Dalí y otros surrealistas con quienes convivió en la Residencia de Estudiantes tuvo que dar como fruto la lectura de muchos textos surrealistas, sin embargo en el libro de Luís García Montero las referencias a literatura surrealista y/o sus precursores son ínfimas.

La propia palabra Surrealismo no aparece ni una sola vez en todo el libro (ni, por supuesto Dadaísmo). Parece incluso que Montero la rechaza conscientemente cuando leemos párrafos como este:

“El famoso Pepín Bello, amigo íntimo del grupo formado por Dalí, Buñuel y García Lorca” (pág 19)

Más adelante se hace una referencia al mismo grupo citando la autobiografía de José Moreno Villa: “Creo que los años del 20 al 27 fueron los más interesantes de la Residencia. Fueron los años en que coincidieron allí García Lorca, Salvador Dalí, Emilio Prados, Luís Buñuel, Pepín Bello y otros espíritus juveniles llenos de ocurrencias” (pág 169) Ese grupo, y esas ocurrencias, las podemos definir con un ismo de cuyo nombre Montero no quiere acordarse. El término Surrealismo fue acuñado por Guillaume Apollinaire en 1917, previamente Tristan Tzara, en 1916, había iniciado el Movimiento Dadaísta. Al menos Buñuel y Dalí fueron algunos de sus principales exponentes en España. Por no nombrar al propio Lorca.

Muy de pasada se nombran algunos autores presentes en la obra de Rafael Cansinos Assens “La novísima poesía (Antología) en la que reunía poemas de Apollinaire, Valéry, Salmon, Reverdy, Aragon, Jacob, Cendrars y Tzara” (pág 168)

Hablando de la lectura de “Los raros” de Rubén Darío apunta “De Verlaine, por ejemplo, escribe el nicaragüense: De los tres Enemigos, quien menos mal le hizo fue el Mundo. El Demonio le atacaba- se defendía de él como podía, con el escudo de la plegaria- La carne sí fue invencible e implacable. Raras veces ha mordido cerebro humano con más furia y ponzoña la serpiente del sexo. Su cuerpo era la lira del pecado” (pág 98)

Y al fin Lautréamont: “En el capítulo de Impresiones y paisajes dedicado al ‘Monasterio de Silos’, hay una larga elaboración literaria, consagrada al ladrido de los perros, que el autor cierra así: ‘Dentro de mí se agita una afirmación sobre el aullido de los perros, que escribió el loco y fanático conde de Lautréamont’ El estudio que Rubén Daría dedica a Lautréamont en Los raros tiene como un eje clave a los perros nocturnos. ‘Se trata de un loco, ciertamente’, afirma Darío después de haber copiado un extenso texto en el que se enumeran todos los elementos del universo contra los que ladran los perros. Las brillantes enumeraciones de Lautréamont concluyen en Los raros de este modo: ‘Un día, con ojos vidriosos, me dijo mi madre: ‘Cuando estés en tu lecho, y oigas los aullidos de los perros en la campaña, ocúltate en tus sábanas, no rías de lo que ellos hacen, ellos tienen una sed insaciable de infinito” (pág 99)

Me sorprende la invisibilidad de referencias a los versos de Tristan Tzara, de Duchamps o de André Breton, cuando, parafraseando a Lautréamont, gran parte de la poesía y el teatro de Lorca son bellas “como el encuentro fortuito, sobre una mesa de disección, de una máquina de coser y un paraguas

 

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