FORJADOR DE LUNAS, MADRID 1999, VERSOS Y REVERSOS DE LA MEMORIA

Poemas extraídos del poemario “Forjador de lunas” publicado en 1999, editado por Gorfisa (Zaragoza), en los que ya estaba presente la Memoria Histórica. Especialmente las referencias a torturas y asesinatos en las noches de terrorismo franquista.

 

VOLVERÁN A ABRIRSE GRIETAS EN TUS VENAS,

sonreirás cuando veas ardiendo el cuerpo de tu hijo.

inquisiciónVolverán negros rizos despeinados,

párpados tostados de hombres con aceite de maíz.

 

Volverán a torturante para que prostituyas tu palabra,

sellarán  tus labios con alambres de vertedero.

 

Volverán ceñidos pañuelos de canto grave,

cardinales nudos de siega en las frentes saladas.

 

Volverán a quemar tus páginas, sangrar tu cuerpo,

escupir tu rostro de muerte;

en un último aliento arañarás mi garganta.

 

Volverán pesadillas de reptiles en cuanto rocen la almohada,

vomitando semen sus bocas y ácidos de ceguera sus escamas.

 

Suturarán sus llagas y ocultarán las navajas melladas

bajo lápidas sin marcas,

así que nadie pierda la calma;

pero tú y yo sabemos que ni mueres ni me callan.

 

 

ES TIEMPO DE PAZ,

fusilamientojuegan los niños a tapar la calle.

Es tiempo de paz,

aún mueren presos en huelga de hambre,

Es tiempo de paz,

vuelan las palabras con sordos relámpagos.

Es tiempo de paz,

quiebran los gobiernos en sus refranes.

 

Es tiempo de quejidos,

entrechocan sus pechos los hombres del campo.

Es tiempo de quejidos,

hay sequía en los pozos y en la sangre.

Es tiempo de quejidos,

en la escuela hay silencio de tizas y de hambre.

Es tiempo de quejidos,

han profanado tumbas para plantar árboles.

 

Es tiempo de madrugar,

han salido los viejos a encalar sus fachadas.

Es tiempo de madrugar,

despiertan desnudos los mendigos en el puerto.

Es tiempo de madrugar,

hijos sin futuro abandonan a sus padres.

Es tiempo de madrugar,

olvidados y poetas migan sus hombros de pan.

 

 

AQUELLA NOCHE DE AZULES ESPANTAPÁJAROS

asesinatos franquistasbajé al rio con sed de hierba,

atraído por un grave silbido de vagabundo.

 

Aquella noche de azules espantapájaros

brazo de remo me arrastró la corriente,

las yemas de mis dedos atrajeron un rayo.

 

Aquella noche de azules espantapájaros

con olor a jara bebí de sus pies descalzos

sorbiendo cada poro de cemento y barro.

 

Aquella noche de azules espantapájaros

crujieron tobillos en mis puños cerrados,

sentí cada astilla clavarse en mi glande

y en mis labios cálido hollín de raíces y estambres.

 

Aquella noche de azules espantapájaros

golpeé contra húmedas rocas mi cuerpo sin luz.

 

 

NOCHE DE LUNA LLENA

excavación 2Metáfora de aluminio extiende su brazo,

araña al río un puñado de trigo.

Al claro de luna se le confunde con faro de bahía.

Los cosechadores paran sus máquinas

y frotan las manos con saliva.

Suena un zumbido de flechas atravesando pieles de cerdo tensadas.

 

Graves se suceden los carraspeos.

Como lento duelo devuelven los cerros la estocada.

 

Uno ha intentado orinar junto a la cerca

y un hilito de sangre le resbala por la pernera.

 

Otro abraza a la encina.

Sus venas se confunden con nervaturas de las ramas.

Recorren, casi imperceptibles, su cuerpo las hormigas.

 

El más viejo siente como le abren la espalda

con palancas de hielo

mientras respira hondo el aroma de la cebada regada.

 

Al amanecer todos están dormidos

y sus pechos se confunden con el pasto seco de la henara.

 

Uno de ellos parece herido en una pierna,

como una dentellada.

 

g.bruno, 1999

 

 

 

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