FEDERICA NO ERA TONTA

portadaCon motivo de la visita de mi amigo Miguel de Carvalho hemos revuelto en la biblioteca y he reencontrado el libro “Federica no era tonta y otros cuentos” de Eugenio Granell. Editado en los Talleres de B. Costa- Amic (México) en 1970. Voy a transcribir solo unos pocos  párrafos. Comenzando con uno del principio del cuento.

granell 1“Más de una vez estuvimos tentados a preguntarle a Federica, francamente, qué le sucedía. Sobre todo yo, su mejor amigo. Pero nunca nos atrevimos. Nos parecía tan inoportuno como lo hubiese sido preguntarle a cualquiera que si tenía el ombligo doblado para arriba o hacia abajo. Además, la timidez de Federica era tan dilatada que siempre temíamos acoquinarla con la osadía de semejante indagación, tal como indudablemente le hubiera sucedido con solo evidenciar que nos dábamos cuenta de lo que le pasaba. Por eso nuestros grandes esfuerzos se orientaban en el sentido del más puro disimulo integral. Al fin y al cabo, la amistad de las gentes nunca la ha determinado en número de bultos que cada cual posea”.

el sello del silencioHe oído en alguna ocasión (no sé si estará escrito por algún crítico literario) que el texto estaba dedicado a la memoria de Federica Montseny.

frederica_montsenyEvidentemente Montseny no era tonta, aunque es de suponer que en su época tuviera muchos detractores por el simple hecho de dedicarse a la política, que habitualmente era “cosa de hombres”. Fue Ministra de Sanidad y Asistencia Social del gobierno de Francisco Largo Caballero (noviembre de 1936 – mediados de mayo de 1937). Durante este ministerio  planeó lugares de acogida para la infancia, comedores para embarazadas, liberatorios de prostitución, una lista de profesiones a ejercer por minusválidos y el primer proyecto de Ley del aborto en España. De los lugares para la infancia, en nada parecidos a los deprimentes orfanatos existentes por entonces, solo se pudo abrir uno cerca de Valencia. Tampoco hubo tiempo de que llegase a funcionar más de uno de los comedores para embarazadas en los que se velaba por una completa alimentación. Ninguno de sus otros proyectos llegó a ejecutarse, ni siquiera su proyecto de ley del aborto. Tras dejar el ministerio, Federica opinó que a través del gobierno no se puede hacer ningún cambio profundo social, siendo el único camino posible la revolución libertaria.

libertad 1Con los años Granell fue cambiando su forma de pensar, tras haber militado en el POUM, partido cercano a las tesis libertarias, cuando yo le conocí en los años noventa su ideología era más pro- parlamentarismo (incluso llegó a escribir algún artículo pro- OTAN que los surrealistas de esos años no le perdonaron nunca); sin embargo al entrar en su casa lo primero que veíamos era un inmenso cartel de la CNT. Y se sentían muy orgullosos tanto él como su mujer, Amparo, al recordar y narrarnos con amabilidad y entusiasmo las andanzas de sus años revolucionarios. Entiendo que Granell coincidía con el criterio de Montseny y quería clamar que no era tonta, que tenía razón, que a través del gobierno no se puede hacer ningún cambio profundo social, siendo el único camino posible la revolución libertaria.

lorca en cadaquésSin embargo la lectura que tanto Manolo (creo que a su vez también había sido la lectura de José Fco. Aranda) como yo hemos hecho siempre de este texto no ha estado nunca relacionado con Montseny, sino con Federico García Lorca. A Lorca, de pequeño en la escuela le apodaban “Federica”. El párrafo que he transcrito describe la relación con sus amigos de una persona homosexual cuando ya no puede ocultar esta condición. Cuando, como dice Granell, “nos dábamos cuenta de lo que le pasaba”.  Suele ocurrir durante la adolescencia, nos guste o no empezamos a tener deseo, y ese deseo suele ocasionar conflictos con amigos, familiares y/o el resto de la sociedad. Es más en muchos casos entramos en conflicto con nosotros mismos y nos cuesta incluso identificar lo que nos pasa. El texto habla de la época en que vivió Lorca y a pesar de que durante la II República Española la homosexualidad dejó de estar perseguida y empezó a aceptarse, el menos entre los círculos culturales en los que se movía Lorca. Pero yo lo traslado a mi propia adolescencia, en los albores de la nueva democracia, tras cuarenta años de adoctrinamiento  nacionalcatólico.

asesinato de lorcaAl final del cuento, Federica desaparece, en la realidad le asesinan, como desaparecieron más de 150.000 personas que fueron asesinadas por el fascismo y cuyos cuerpos, incluido el de Lorca, siguen desaparecidos en fosas comunes. El narrador, la sociedad en general, se queda sin una voz universal de la poesía y se pregunta.

lorca eran todos“Pero ¿dónde poder hallarla?

Mi obsesiva pregunta quedaba sin respuesta. Creía consumirme en un proceso, ya incontenible, de desintegración vital. Casi no podía hablar, apenas moverme, Perdí interés en todo. Me sentía vivir en un planeta extraño, sólo poblado por horrorosas estantiguas”

Franco-Mantiene-La-Paz-De-Espana-Spain-EspanaEl planeta extraño que fue España durante cuarenta años de analfabetismo cultural. Un país de fantasmas. Transcribo el párrafo final del cuento, en el que Granell parece  hablarnos de la voz de Lorca y su hijo, el verso, la poesía y del reconocimiento que tuvieron que hacerle incluso quienes le asesinaron.

lorca-escultura-santa-ana “Me encuentro entre los que primero –acaso fui el primero- han tenido la dicha de escuchar aquella invención extraordinaria. Hoy todo el mundo se envanece de poseer discos con los cuartetos de esta pareja excepcional. Y, lo que ocurre, ya nadie critica a Federica.

Cuando se tiene éxito, se abren todas las espitas del reconocimiento. Hasta mis viejos amigos afirman que Federica siempre les había parecido, en el fondo, fenomenal. Pero eso es ahora, cuando ella y su hijo conquistaron fama y fortuna. Prefiero no recordarles lo de antes, los tiempos en que tanto tuve que insistir diciéndoles que no, que Federica no tenía ni un pelo de tonta”

granell y breton

 

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